Chiquillerías

18/08/2011
By CardinalXiminez

Unos macarrones con mucho picante me han sacado de la cama a las cinco y media de la mañana; y dado que aquí estamos en una casa decente y se trabaja, a la cama pienso volver. Pero como me he levantado con un artículo en la cabeza – que no sé si será de los macarrones – he decidido ponerme a escribirlo, y luego irme a dormir.

Ayer volví de la calle a las once y cuarto de la noche, tras haber pasado horrores para esquivar cortes de tráfico, cortes de metro y peregrinos enmochilados de toda clase, y escribí en Twitter lo realmente terrible de éstas Jornadas Mundiales de la Juventud: que el problema no es que sean un millón de católicos; es que son un millón de adolescentes. Madrid se ha convertido en el campamento de verano más grande del mundo, con monitores ensotanados, chavalería con execrable gusto en el vestir, banderas de todo gusto y condición, todos agolpándose en las bocas de metro, todos corriendo por entrar en los vagones (atropellando viejecitas a su paso), todos poniéndose a cantar sin venir a cuento y hora, en suma, todos yendo y viniendo con la inconsciencia y la falta de civismo que éstos tiempos han decidido conceder a la adolescencia. Y si Madrid en agosto, dijese lo que dijese Francisco Silvela, puede llegar a ser un suplicio, para el madrileño no católico de a pie éstas jornadas se han convertido en un castigo de Dios por su falta de fe, que le impide ver el lado positivo de tanto corte, tanta gente, tanto cura y tanta leche. Y lo peor de todo: todo ésto sin que siquiera haya llegado el Papa todavía.

Por otra parte, está el rosario de la aurora en el que se convirtió la manifestación de anoche. Algo me olía a chamusquina desde el principio, pero no tenía palabras para explicarlo. Ahora – insisto, pueden ser los macarrones hablando – las tengo.

Como bien decía anoche mi maestro Cuervo Blanco, la organización de las JMJ ya tiene sus fotos, las que en las ediciones que ahora copan los kioscos saldrán destacadas: la juventud católica, mayoritaria, desafiando al laicismo avejentado, que son cuatro gatos, tres de ellos punkis perroflautas. Y aunque la manifestación fuese mucho más que eso, sabemos que para quien ve el laicismo con hostilidad – lo que viene a ser dos tercios de la prensa capitalina -  lo importante es eso, y por desgracia es la imagen que acabará imperando.

Todo éste cirio – nunca mejor dicho – me ha terminado de recordar que cuando se combate a la Iglesia católica hay que tener en cuenta algo muy importante: siglos de anticlericalismo han permitido a la Iglesia el refinar su respuesta hasta convertir el anticlericalismo en inoperante y hasta contraproducente. La Iglesia católica vive de ser una víctima, de crear mártires, de sufrir tormento. Cualquier insulto, cualquier crítica, cualquier desprecio, reafirma y refuerza su posición de que están siendo perseguidos, despreciados e insultados. La gente que está en la calle, la gente que se pone a gritar contra los laicos, son gente fanática, gente que quiere ir a ponerse bajo el sol capitalino de agosto durante horas para ver a un anciano decir paridas; es gente que quiere estar despierta toda la noche musitando salmodias; en definitiva, es gente que quiere sufrir. Y precisamente por ello, ponerse en su contra es satisfacerles en su necesidad imperiosa de tener un enemigo al que perdonar; en definitiva, es hacerles un favor.

Pero hay algo que puede derrotar a la Iglesia, y es la indiferencia. Es hacer de la Iglesia una parte innecesaria de nuestras vidas; es vivir los 365 días del año sin necesidad de un cura para nada; es hacer que nuestros hijos no vayan a clase de Religión; es ignorar las referencias morales que la Iglesia hace públicas día sí y día también. Es la indiferencia lo que ha desencadenado la Contrarreforma wojtylo-ratzingeriana que hoy vivimos: porque de lo que el sector ultra de la Iglesia se dio cuenta rápidamente es que la Iglesia posconciliar, una Iglesia al día con el mundo y que desea integrarse en la vida cotidiana, es una Iglesia mucho más fácil de ser ignorada. Por eso el desarrollo contemporáneo de una Iglesia polémica, una Iglesia militante, una Iglesia que arma ruido, una Iglesia incómoda, una Iglesia que desata hostilidad, hostilidad ésta que pueda proporcionar al mecanismo eterno del victimismo católico una nueva ola de anticlericalismo que satisfaga su necesidad de seguir sintiéndose importantes. Y en eso, como estamos viendo, tienen mucho éxito.

Y yo no me presto a ese juego. No voy a hacerle el favor al Papa de convertirme en su enemigo. Seguir hostilizando a la Iglesia es seguir dándole una importancia que no debería de tener desde hace mucho, y si hay algo que hace más daño a la Iglesia que no quererla, es no necesitarla. Lo que toca ahora es apretar los dientes, tragar con el campamento de los cojones, esperar al lunes que viene y volver a la vida normal, donde no hay sitio para curas, sotanas y la madre que los parió. Porque yo ya estoy mayor para prestarme a éstas chiquilladas.

Seguiremos informando.

13 Responses to Chiquillerías

  1. Chiquillerías on 18/08/2011 at 09:02

    [...] Chiquillerías http://www.ruinaimponente.info/2011/08/chiquillerias/  por guz hace 1 segundos [...]

  2. Silvia Buesa on 18/08/2011 at 10:10

    Muy buen análisis, Thiago.
    Un saludo,
    Silvia

  3. mictter on 18/08/2011 at 10:55

    Totalmente de acuerdo con la postura indiferente, llevo tratando de practicarla desde hace años, y mira que a veces lo ponen difícil.
    Ese invento tan español del “católico no practicante”, no pisar por misa los domingos pero casarse por la Iglesia y bautizar a los hijos, es lo que les da el poder que todavía tienen.
    Me gustaría que esa indiferencia también afectara al dinero de mis impuestos, eso sí. Pero ya estoy diciendo bobadas…

  4. Deploreibol on 18/08/2011 at 12:20

    De acuerdo con su postura, cardinal: quieren provocar para hacerse notar, y meterse con ellos es hacerles el juego. Pero después de la somanta de palos de ayer en Sol algo hay que decir, y no contra la Iglesia, sino con estas autoridades complacientes y babosas que no sólo usan los recursos de todos para sufragar esta visita papal, sino que tiran de carga policial contra los participantes en una manifestación legal que estaba siendo boicoteada por fanáticos religiosos. Qué vergüenza de país.

  5. sxentinel on 18/08/2011 at 13:20

    Personalmente opino que otro de los errores fue la falta de prevision…
    ¿Nadie penso de verdad que los papaflautas iban a tratar de oponerse a la manifestacion? ¿y si se penso porque no se uso lo aprendido en las acampadas del 15M? Tendria que haberse llenado la plaza de camaras y manos en alto cantando las consignas eso hubiera reventado su contramanifestacion ilegal. Es muy importante no dar pie a que se vuelvan victimas y para ello no hay nada mejor que la tolerancia y la informacion… y de lo ultimo falto mucho.

  6. El "Gentleman", haciendo las maletas, on 18/08/2011 at 14:27

    ¿Ha leído usted algo en algún medio acerca de cómo la policía, equipada con cascos y porras, acosó a los ocupantes de las Vistillas que hace pocas noches celebrábamos tan agresiva manifestación como… La Verbena de la Paloma (había gente saltando las verjas asustada ante la amenaza de carga, fue digno de verse)? ¿No, verdad? Ni lo hará. Es uno más de los miles de roces que se están produciendo con la policía últimamente, y que desde el desalojo de Sol muchos no dudamos en relacionar con la visita del Papa. ¿Tuvo que ver con ella este despliegue intimidatorio de la policía a unos conciudadanos que celebraban una fiesta popular, que luego ha sido silenciado? Bueno, tal vez no. Y tal vez las ranas tengan pelo, qué se yo.

    El auge de la violencia policial que está propiciando la demostración de poder papista la ha convertido directamente en una demostración de fuerza. Y eso sin olvidar que hemos estado a punto de sufrir el segundo atentado fundamentalista religioso, éste con gases venenosos, por parte de un voluntario extranjero de las cohortes estas que nos visitan y que mañana mismo, pero vamos, seguro, estará en la calle.

    Y todo esto bajo la aquiescencia del Estado y del gobierno regional y, desde luego, con la complicidad de los mayores generadores de opinión capitalinos. ¿Seguro que podemos seguir vivendo “como si el Papa no existiera”? ¿Seguro que la tranquilidad y la paz en ese frente no se han terminado? ¿Seguro que van a consentir, nuestros propios gobiernos democráticamente elegidos, que vivamos de pie y no de rodillas ante el último monarca absolutista de Europa?

    Algunos, como el arzobispo de Granada, un personaje que hasta hoy era un chiste y que no me sorprendería termine beatificado, ya invocan el regreso de las edades oscuras. Y se relamen. Recordad para qué sirve la religión y al servicio de quién está, y temblad.

  7. El "Gentleman", haciendo las maletas, on 18/08/2011 at 15:03

    Leo, ahora mismo… “Libertad provisional para el joven que intentó atentar contra la marcha laica”.

    ¡¡Hop!! Ya está. Incluso antes de lo que yo creía. Me imagino que le habrán regalado un arma y balas antes de dejarle marchar. Lo dicho.

  8. CardinalXiminez on 18/08/2011 at 17:59

    Mis estimados Gentleman y Deploreibol:

    Lo que éste artículo se refiere es a la actitud que como ciudadanos tenemos que tener hacia la Iglesia como institución. Convertir a la Iglesia en innecesaria pasa por la más que obvia necesidad de convertir la religión en un asunto exclusivamente privado: ésto, y no otra cosa, es el laicismo, por más que el Benedictus les diga que consiste en perseguir católicos con antorchas de azufre. Por desgracia, nuestro marco constitucional puede leerse – y es naturalmente leído – como que es un deber del Estado el cooperar con las confesiones religiosas. El Estado ha de proteger la religión – de la misma manera que ha de proteger la filatelia, la fotografía, la gastronomía y demás aficiones de los ciudadanos – pero no más.

  9. El "Gentleman", haciendo las maletas, on 18/08/2011 at 21:00

    No he dicho que no se protega el derecho a la religión. Lo que he dicho es que quién nos va a proteger a los demás.

    En sus palabras: “Pero no más”. Y ahora mismo se está haciendo, en fin, mucho más que proteger.

  10. Lunatrix on 18/08/2011 at 22:44

    Vaya Thiago, me pasas la receta de los macarrones? Porque dicen unas cosas muy inteligentes …

  11. Freddo on 19/08/2011 at 01:34

    Me gusta el concepto de “combatir desde la indiferencia”. Se parece bastante a “tolerancia”, ¿no? Este invento de las JMJ se le ocurrió al anterior papa (yo apuesto a que hubo opus por medio) para combatir las exhibiciones de juventudes comunistas-anticatolicas en la URSS. Mostrarse radicalmente anti-JMJ es echar gasolina al fuego.
    Ahora, la frase “no voy a hacerle el favor al papa de convertirme en su enemigo” está bien para un superhéroe de comic, pero así en la vida real suena un poco subidita :)

  12. Alzacon on 19/08/2011 at 14:07

    Coincido con Freddo en lo de indiferencia. Porque como se dice “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” y es lo contrario de lo que se quiere.

    No se trata de combatir desde ningún lado, se trata de mirar las cosas como algo normal o “natural”, porque simplemente lo son. Si hay para algo varias opciones, intentar rechazar el resto es un esfuerzo inútil. No puedes forzar a alguien que prefiera una cervecita a un chato de vino, solo puedes ofrecerte a enseñarle más sobre el vino para que así pueda decidir con mayor conocimiento.

    Hay que dejar que la hoguera se apague por si sola y no echar más leña al fuego. Sólo hay que ver la cobertura informativa que está teniendo la JMJ, si hay más gente que muestra interés, ya sea desde el punto de vista de los fieles o de los críticos porque ambos necesitan información para reafirmar su postura. El que la marcha laica tenga cobertura mediática incrementa la que tendrá la JMJ. Si además los manifestantes laicos se dejan engatusar por las provocaciones, el efecto es contrario al deseado. ¿No hubiese sido mejor denunciar la manifestación ilegal del JMJ en Sol para provocar a los laicos, en lugar de caer en la “tentación”?

  13. El "Gentleman", ya subiendo al avión, on 19/08/2011 at 22:56

    No, es verdad, tranquilo todo el mundo, no pasa nada. Han soltado a un terrorista que nos iba a montar un Oslo en la misma Puerta del Sol y al que ni siquiera han acusado de terrorismo, pero es verdad, hagamos como si nada que es lo más razonable que se puede hacer. Pues muy bien.

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