Se trata de ésta gente

20/05/2011
By CardinalXiminez

Termina la campaña electoral ésta noche a medianoche, y mientras todo el país contiene la respiración y se pregunta qué va a pasar después (yo incluido), me gustaría recordarles éste artículo que escribí al principio de la campaña. Al igual que entonces, no voy a recomendarles votar a nadie en concreto. Simplemente espero que hayan visto con atención el estado de su ciudad y de su autonomía, que hayan analizado cuidadosamente las opciones presentadas y que, por encima de todo, vayan a votar en consciencia y con la cabeza bien alta. Los resultados serán los que serán: pero su voz habrá sido escuchada.

Por mi parte, mi decisión ya está tomada. Mi voto éste domingo será igualmente en consciencia y con la cabeza bien alta. Éste domingo, como llevo haciendo toda mi vida de votante, voy a depositar en las urnas sendas papeletas del Partido Socialista Obrero Español.

Silencio. ¿Pero el PSOE no era parte del malvado bipartidismo? Euh, si usted lo dice.  ¿Pero no ha fallado el PSOE vilmente a sus electores? En gran medida. ¿Pero el PSM no era un partido lleno de incapaces al que solo se puede desincrustar con un lanzallamas de campaña? Sin duda alguna.

Y entonces, ¿por qué?

Porque a mí, por muy difícil que pueda llegar a parecer en estos días que estamos viviendo, no se me olvida que las elecciones del domingo son municipales y autonómicas. Y yo me he seguido al pie de la letra lo que indicaba en mi artículo. Y he visto que la sanidad pública se entrega a fundaciones que cuestan más al contribuyente (más con el copago) y que prestan peor servicio; que los flamantes hospitales recién construidos son carcasas vacías donde faltan equipamientos, faltan médicos, los empleados cobran menos y tienen peores condiciones laborales; que por cada colegio público que se construye en Madrid se construyen dos concertados; que el gobierno regional ve con buenos ojos la cavernícola separación entre niños y niñas; donde a las mujeres con problemas se les entrega en manos de monjas quieran o no; donde los bomberos son pocos y están mal equipados; donde la vida asociativa va languideciendo poco a poco; donde el alcalde se gasta 180 millones de euros en un despacho, y hipoteca el ayuntamiento hasta finales de siglo; donde la presidenta de la Comunidad se convierte en una figura política de ámbito nacional que utiliza el dinero de todos los madrileños para hacer oposición a quien se encuentre en Moncloa – y si piensan que va a cambiar cuando llegue Rajoy a la Moncloa, van aviados.

Es decir, los problemas y decepciones que pueda tener con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero me los dejo para cuando toca, es decir, las próximas elecciones generales.

Ahora mismo, se trata de aquí, se trata de ésto, se trata de Madrid, de mi ciudad, de la que soy un apasionado. Tengo por ésta ciudad la fe del converso, intento aprenderme las historias y recovecos de cada esquina, acumulo mapas antiguos y guías de tranvía, pero he de decir que aún más que de Madrid, soy un apasionado de la gente de ésta ciudad.

De la gente que bebe, ríe e insulta a grito pelado por las noches, de la gente que le gusta comer bien y beber mejor, de la gente que llena los autobuses a las cuatro de la mañana, de la gente que sale al Retiro a llevar a los niños en triciclo, de los conductores de autobús que cantan Cántame por lo bajini, de los colombianos endomingados con traje y Biblia, de los nerviosos repeinados con currículum bajo el brazo, de los chinos que te ofrecen cerveza tres veces en diez minutos, de la gente cansada que se desploma en los vagones en Pacífico, de las abuelas que arrastran el carro en los mercados, de los trabajadores en mono azul que cuentan chistes verdes y se prometen cañas para luego, de los viejos fachas de bigotín ralo y La Razón bajo el brazo, de las madres, de los trabajadores, de los poetas, de las madrileñas, de las madrileñas, de las madrileñas.

Y es esa gente la que es ninguneada por sus autoridades municipales y autonómicas: Gallardón, implacable en su intención de que la ciudad sea específicamente como en los renders 3D que presenta en escenarios impolutos; Esperanza Aguirre, que ve en la Comunidad de Madrid el instrumento para la consecución de la Verdadera España, aunque se lleve a los matritenses en el proceso.

Y es por esa gente, por los madrileños y por las madrileñas, por los matritenses, por la gente a la que quiero, que estoy en la obligación de echar esa gente a patadas con el único arma que está en mi mano: mi voto.

¿Pero, si los del PSM son unos impresentables, si en los carteles Tomás Gómez pone cara de oler mierda y no saber donde, si ni siquiera el secretario de Organización dimitió tras la Tamayada, qué haces que les sigues votando? ¿Por qué no votas a otros?

Por el mismo motivo que me voy a Sol en cuanto termine de escribir éste artículo: porque si mi problema fuesen las personas que forman parte de un movimiento, ni siquiera podría haber estado en el club de rol de mi facultad. Soy consciente que en las listas que voy a votar el domingo hay gente que debería estar, como mínimo, en su casa. Y soy consciente de que en Sol voy a encontrarme con peñukis iluminados para los cuales la única solución posible sería un guantazo así, con la mano abierta. Pero en ambos casos no elijo las personas, elijo las ideas. Y en Sol, detrás de la fachada de peñukismo aparente, se encuentra una verdadera voluntad de cambio que yo, como persona que se considera de izquierdas, nunca podría sino dejar de compartir. Y en el PSM, detrás de los incompetentes, de los corruptos, de los incapaces, en definitiva, de los que salen en la prensa, hay cientos, miles de personas que han dado tiempo, trabajo, salud, energía y reputación por traer a Madrid el cambio que necesita y a los madrileños la ciudad que merecen.

Y mis ideas políticas son las de la socialdemocracia. Son las del cambio tranquilo. Son las del consenso respetuoso. Son las que entienden que gobernar es transigir, que gobernar es convencer, que gobernar es entender a los demás. Y es esa actitud la que no veo en los demás partidos. Sus ideas son respetables, pero demasiado confrontacionales para mi gusto.

Seguiremos informando.

P.D. Ahora me voy a Sol. Supongo que cuando vuelva me encontraré una horda troll acusándome de bipartidista, pesoísta y fistro. Déjenmelo todo limpio y recuerden que yo respeto todas las ideas pero no todas las ortografías. Y recuerden que toda opinión constructiva es bienvenida. Tienen hasta medianoche para hacerme cambiar de idea.

6 Responses to Se trata de ésta gente

  1. Morini on 20/05/2011 at 21:06

    Muy bien…con un par

  2. Roberto García-Patrón on 20/05/2011 at 22:09

    Seguimos.

  3. Mastropiero on 20/05/2011 at 23:03

    Nobody expects Spanish revolution!! Pero nobody nobody, nobody de verdad… o por lo menos yo que hasta anteayer era muy pesimista con el ser humano en general (y con el español en particular), no pensaba que de la noche a la mañana se produciría un grito popular tan fuerte y tan alto.

    Pensaba que todos asumíamos que “las cosas son como son”, que el capitalismo se mueve por las leyes naturales, que nuestra generación asumiría sin protestar todo lo que le está cayendo y está por caer, que en las últimas décadas se han eliminado muchos de los derechos laborales y sociales que costó siglos (y muchos muertos) conseguir, que muchos de nosotros posiblemente no cobremos jubilación, que nuestro voto no sirve para nada, que es normal que IU con 963.040 votos tenga 2 escaños y el PSOE con 11.064.524 votos tenga 169 escaños (!!), que hay 55 imputados en candidatos a estas elecciones, etc, etc, etc… vamos que como dice la canción “nos sobran los motivos”.

    Estas protestas no han hecho más que empezar, no han logrado ni un sólo objetivo concreto y el tiempo dirá cómo terminarán. ¿Cuánto tiempo pasará para que empiece a cargar la policía en Madrid? ¿tendrá algún efecto en las elecciones del domingo? ¿cuánto durará la protesta? En los próximos días sabremos las respuestas, ahora no soy capaz de responder a ninguna de ellas.

    Mientras tanto Intereconomía saca del paro a un actor durante 1 minuto (probablemente le habrán pagado en negro).
    http://www.publico.es/espana/377374/esto-es-un-montaje-un-montaje

    Esto es lo que dice Anguita
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128755

    Y Fidel Castro (o su fantasma)
    http://www.publico.es/espana/377391/fidel-castro-se-pregunta-si-la-otan-bombardeara-espana-por-las-protestas-elecciones2011

    Y ahora pienso que Saramago estaría en la plaza de Arrecife.
    http://www.sanborondon.info/content/view/34383/1/

    Saludos!

  4. antonio on 21/05/2011 at 09:42

    Me pasa lo mismo, no me terminan de gustar algunas actuaciones del actual alcalde en mi pequeño municipio, pero el esfuerzo por traer empresas, la tolerancia con el diferente, con los castigados por la crisis, por los mayores con necesidad, al medio ambiente,… en aquellas cosas que me importan, para mí siguen siendo superiores al resto. Así que tendrán mi voto.

  5. Raúl on 21/05/2011 at 13:15

    Vaya, esto de dejarte comentario se está convirtiendo en una muy mala costumbre en mi persona. Qué le vamos a hacer.

    Yo también me considero de izquierdas, pero yo no voy a votar al PSM (por diferenciarlo del PSOE “nacional” y recalcar que esto son municipales y autonómicas, que la Moncloa tiene poco que ver con el asunto). Tampoco a IU. Y buscando, tampoco es que me queden más partidos de izquierdas.

    Igual que tú tienes tus motivos para votarles (y no comparto todos, lo siento), yo también tengo los míos para no hacerlo. Y aunque en principio hasta yo pensaba que era una mezcla de “no al bipartidismo” y “voto útil”, en realidad la cosa es mucho más profunda.

    Sí, me aterran cuatro años más de Espe y su “liberalismo”, sobre todo porque por mis circunstáncias dependo bastante de un sistema sanitario público, gratuíto y decente. Me aterra cómo se puede incrementar la descomunal deuda del municipio de Madrid si Gallardón sigue al volante otra legislatura. Y más cosas que tampoco tiene sentido comentar aquí. Digamos que no quiero a esta pareja a los mandos.

    Pero sinceramente, me aterra que la única alternativa sea votar en contra, por miedo a que vuelvan. Eso ya lo hice una vez y me he arrepentido mucho. Querría votar en conciencia, aunque el partido al que votase no pudiera ganar (siempre se puede hacer algo con un puñado de escaños en la Asamblea o el consistorio, aunque sólo sea tocar los cojones), pero llevo casi una semana leyendo programas electorales (cuando los hay), leyendo entrevistas, escuchando declaraciones, y si al principio de la semana todavía me planteaba alguna alternativa de voto, han conseguido que la pierda.

    Y sí, hay grados. No me da el mismo asco lo que dice IU que lo que dice UPyD, por poner ejemplos de fuera del bipartidismo. Pero en ambos casos me da asco. Porque todos los partidos mienten en sus programas electorales, algunas veces de una forma tan flagrante que me molesta que me tomen por gilipollas. Porque todos son cada vez más populistas. Porque en cuanto pillan sillón se vuelven unos chulos de merendero y se olvidan de dónde han salido. Porque, en fin, me han defraudado. Y los que más me han defraudado son los partidos de izquierdas, no porque lo hayan hecho peor, sino porque es normal que un partido de derechas me defraude, no hacen la política que yo quiero, es lógico. Pero no es lógico que partidos supuestamente afines a mi ideología hagan las cosas que hacen…

    Y sí, soy consciente de que esto son municipales y autonómicas. Ya te conté la situación en mi municipio (y cometí un error, creo, la candidata de IU no era quien yo creía que era, una confusión de nombres), pero a la Asamblea tampoco tengo muchas más opciones. O doy mi voto a un partido para que otro no gane, por mucho asco que me de ese partido al que voto, o no voto.

    Y sí, ya sé, en tu entrada dejas claro que si lo que yo quiero es no tener a cierto personaje mandando, tengo que votar a otros. Pues te cuento: en mi municipio manda un alcalde socialista. Gallardón se sentiría orgulloso de él, pues consiguió gastarse el doble del presupuesto ANUAL del municipio en una sóla obra pública. La carga impositiva que sufrimos es increíble pero a cambio tenemos unas infraestructuras y unos servicios dignos de Gambia. Es maleducado, chulo, prepotente, se está cargando el municipio y hace una política tan de derechas que los del PP aquí no saben qué hacer. Están en su contra por siglas, claro, pero no por ideología ni por la política que hace, eso estoy seguro.

    Resumiendo: quiero sacarle del ayuntamiento. ¿Voto al PP, que es la única forma de hacerlo? Total, no van a hacer nada que no haya hecho ya el alcalde. Pero antes que hacer eso prefiero no votar. Y no, IU tampoco es una opción, después de leer el programa electoral para mi municipio. Si prometen lo que prometen, es una de tres: o son idiotas, o mienten descaradamente pensando que sus votantes son idiotas, o van a pagar todo eso a polvos.

    Como entenderás, tengo mis motivos para no votar en mi municipio, y creo que son igual de válidos a los tuyos para votar al PSM.

    Quiero que quede claro que entiendo tu postura y tus argumentos, y que de compartirlos yo también votaría al PSOE. No voy a llamarte nada porque no creo que haya nada que llamarte, eres un tío muy inteligente, muy razonable y creo que muy sensato. Y el argumento que más entiendo y casi comparto es el de que detrás de las caras y las siglas, hay gente que no vemos que sí que tiene ideología y que trabaja por hacerlos las cosas mejores. Preo creo que son cuatro gatos, y según pasa el tiempo creo que son todavía menos. La buena gente aguanta poco en política, sospecho.

    Me alegro de que tú si tengas una opción en la que crees, y lo digo de verdad. A la Asamblea todavía podría aguantarme las arcadas y elegir entre Tomás Gómez y Gregorio Gordo, aunque les he oído decir según qué memeces que me hacen sospechar que también piensan que sus votantes son unos cretinos. Pero en mi municipio, ni aguantándome las arcadas podría votar. Y votar sintiéndote miserable por haberlo hecho no me parece mejor que abstenerse (lo del voto en blanco lo dejo por ahora, que en entornos tan pequeños como mi municipio puede restar oportunidades a cualquier partido que no sea PSOE o PP).

    Sé que no compartes mi opinión al respecto, pero bueno. Sigue haciendo el buen trabajo que haces con el blog y por favor plantéate llegar a candidato. Tendrías mi voto ;)

    Seguiremos leyendo tu blog :)

  6. El "Gentleman", a gritos, on 22/05/2011 at 16:52

    ¡¡Bipartidista, pesoísta y fistro!! Pero si es que ya lo sabes, esto no tiene gracia.

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